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viernes, 13 de noviembre de 2020

Coronilla a San Miguel Arcángel

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Tú quién eres y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, no ofenderte, confesarme y, cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en tu bondad y misericordia infinita, que me perdonaras, por los méritos de tu preciosísima sangre, pasión y muerte, y me darás gracia para enmendarme, y perseverar en tu santo amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen, Padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí va a venir a juzgar a vivos y a muertos. Creo en el Espíritu Santo, La Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Oh Dios, ven en mi ayuda. Apresúrate, Señor a socorrerme.

Gloria al Padre, Gloria al hijo y Gloria al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Serafines, el Señor nos haga dignos del fuego de una perfecta caridad.

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén (3 veces).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Querubines, el Señor nos conceda la gracia de caminar por la senda de la perfección cristiana.

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén (3 veces).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Tronos, el Señor nos conceda el espíritu de una verdadera humildad.

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén (3 veces).

Por la intercesión de San Miguel Arcángel y del celestial coro de las Dominaciones, el Señor nos otorgue la gracia de podernos dominar en nuestros sentidos.

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén (3 veces).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de las Potestades, el Señor nos guarde de los engaños y tentaciones del demonio.

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén (3 veces).

Por la intercesión de San Miguel y el celestial coro de las Virtudes, el Señor nos conceda el no ser vencidos en el peligroso combate de las tentaciones.

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén (3 veces).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Principados, el Señor nos otorgue el espíritu de una verdadera y sincera obediencia.

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén (3 veces).

Por la intercesión de San Miguel y el celestial coro de los Arcángeles, el Señor nos conceda el don de la perseverancia en la fe y en las buenas obras

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén (3 veces).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Ángeles, el Señor nos conceda que estos espíritus bienaventurados nos guarden siempre, y principalmente en la hora de nuestra muerte.

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén (3 veces).

En honor a San Miguel. Padre Nuestro.

En honor a San Gabriel. Padre Nuestro.

En honor a San Rafael. Padre Nuestro.

En honor a nuestro ángel de la Guarda. Padre Nuestro.

Gloriosísimo San Miguel Arcángel, el primero entre todos los Ángeles, defensor de las almas, vencedor del maligno, que estás junto a la Gloria de Dios y después de nuestro Señor Jesucristo eres admirable protector nuestro, dotado de sobrehumana excelencia y fortaleza. Dígnate alcanzarnos de Dios el vernos libres de todos los males y ayúdanos a ser fieles cada día en el servicio del Creador.

Ruega por nosotros, oh Bienaventurado San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Cristo, para que seamos dignos de alcanzar sus divinas promesas. Amén.

Omnipotente y Eterno Dios, que por un prodigio de tu bondad y misericordia elegiste para príncipe de tu Iglesia al gloriosísimo Arcángel San Miguel para la salvación de las almas, te rogamos nos hagas dignos de vernos libres, por su benéfica protección, de todos nuestros enemigos, de modo que ninguno de ellos pueda molestarnos en la hora de nuestra muerte, sino que nos sea concedido que el mismo Arcángel nos conduzca a la presencia de tu excelsa y divina Majestad. Por los méritos de Jesucristo nuestro Señor. Amén.

A los Ángeles Custodios de las personas a las que hayamos ofendido, a los Ángeles Custodios de aquellos hermanos en riesgo, en pobreza o enfermedad, a los Ángeles Custodios de todos los niños el mundo, especialmente aquellos más vulnerables y aquellos que aún no nacen y están en amenaza de aborto.

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.


martes, 31 de marzo de 2020

Santo Rosario de Liberación y Sanación

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


ORACIÓN INICAL

¡Oh! Señor Jesús, te agradecemos que, por tu Misericordia y Piedad, hayas suscitado esta poderosísima oración que produce frutos maravillosos de cura, salvación y liberación en nuestra vida, en la familia y en la vida de las personas por las que oramos.

¡Gracias, Jesús, por tu infinito amor por nosotros!
¡Oh! Padre Celestial, nosotros te amamos.

Padre, con toda la confianza de hijos, nos acercamos a Ti en este momento y clamamos un gran derramamiento de tu Espíritu en nuestro corazón.

Padre, queremos vaciarnos de nosotros mismos para que el Espíritu Santo pueda venir sobre nosotros. Por eso, delante de la cruz de Jesucristo, renovamos nuestra entrega total e incondicional a Ti.

Pedimos perdón por todos nuestros pecados y los colocamos ahora sobre el cuerpo llagado de Jesús.

Nosotros nos vaciamos de todas las aflicciones, preocupaciones, angustias y de todo aquello que nos haya quitado la alegría de vivir. Te entregamos nuestro corazón, en nombre de Jesús.

Padre, colocamos sobre las llagas de Jesús crucificado todas nuestras enfermedades del cuerpo, del alma y del Espíritu; las preocupaciones en nuestra familia y en el trabajo; los problemas de orden financiero, matrimonial y todas nuestras angustias y aflicciones.

Señor, que el poder redentor de la Sangre de Jesús venga sobre nosotros ahora para limpiarnos y purificar nuestro corazón de toda mala influencia.

¡Jesús, Ten piedad de mí! 
¡Jesús, Ten piedad de mi familia!
¡Jesús, Ten piedad de… (indica el nombre por quien se pide)!
¡Jesús, Ten piedad de nosotros!!

Sí, Padre, Te entregamos nuestras voluntades, flaquezas, miserias y pecados; nuestro corazón, cuerpo, mente, alma y espíritu, en fin, todo lo que somos y tenemos; nuestra Fe, vida matrimonial, familia, trabajo, vocación.

¡Llénanos con Tu Espíritu, Señor!
¡Llénanos con Tu poder y con Tu vida!
¡Ven, Espíritu Santo de Dios!
¡Ven, en nombre de mi Señor Jesús!

Ven y toma forma viva de nosotros, la palabra de Dios proclamada a través de la oración del Rosario de la Liberación y que Él opere en cada corazón la gracia de la cura, salvación y liberación, en nombre de Jesucristo, nuestro Señor, Amén.


CREDO NICENO

Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios Verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen; y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato, padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén. 



SI ORAMOS POR NOSOTROS MISMOS

En cada cuenta del Padre Nuestro:
Si Jesús me libera, yo seré verdaderamente libre.

En cada una de las cuentas del Ave María:
¡Jesús, Ten piedad de mí!
¡Jesús, sáname!
¡Jesús, sálvame!
¡Jesús, libérame!

SI ORAMOS POR LA FAMILIA

En cada cuenta del Padre Nuestro:
Si Jesús libera a mi familia, mi familia será verdaderamente libre.

En cada una de las cuentas del Ave María:
¡Jesús, Ten piedad de mi familia!
¡Jesús, sana a mi familia!
¡Jesús, salva a mi familia!
¡Jesús, libera a mi familia!

SI ORAMOS POR UNA PERSONA

En cada cuenta del Padre Nuestro:
Si Jesús libera a (nombre de la persona por la que se pide liberación), él (ella) será verdaderamente libre.

En cada una de las cuentas del Ave María:
¡Jesús, Ten piedad de (nombre de la persona por la que se pide liberación)!
¡Jesús, sana a (nombre de la persona por la que se pide liberación)!
¡Jesús, salva a (nombre de la persona por la que se pide liberación)!
¡Jesús, libera a (nombre de la persona por la que se pide liberación)!

SALVE

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te Salve, a ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas, ¡Ea! Pues Señora y abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre ¡Oh! Clemente, ¡Oh! Piadosa, ¡Oh! Dulce siempre Virgen María, Santa Madre de Dios ruega por nosotros para ser dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo, Amén.


ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, Te pedimos perdón por todos nuestros pecados. Pedimos, además, en Tu Nombre a Dios Padre, que Él envíe el Espíritu Santo para que derrame en nuestro corazón el don de proclamar Tu Palabra, con mucha Fe y Confianza, a través del Rosario de la Liberación.

Te pedimos, Jesús, que Tu poder se manifieste en nuestra vida, que Tú realices milagros y prodigios a través de esta poderosísima oración de Fe que no es otra cosa sino la proclamación de tu Palabra. Amén. ¡Aleluya!


Santo Rosario a Nuestra Señora de la Expectación de Zapopan

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Padre Creador y Redentor mío, por ser Tú quién eres, y porque te amo sobre todas las cosas; a mí me pesa en el alma el haberte ofendido; propongo firmemente enmendarme, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos en satisfacción de mis pecados; así como te suplico así confío en tu bondad y misericordia infinita que me perdonarás y me darás la gracia para nunca más pecar. Amen.

Creo en Dios padre Todopoderoso, creador del cielo y de la Tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso y desde ahí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la Vida Eterna, Amén. 

Abre Señor mis labios (se hace la señal de la cruz en los labios) para alabar y bendecir tu Santísimo Nombre y el de tu purísima madre María Santísima, limpia nuestros corazones, inflama nuestra voluntad, para que atenta y devotamente recemos la devoción del Santísimo Rosario y que por él merezcamos ser oídos y vistos ante el acatamiento del Padre que contigo vive y reina en la unidad de Espíritu Santo por los siglos de los siglos, Amen.


Oh Madre Santísima de Zapopan, reina mía. Te suplico que si en este día (tarde, noche) alguna sentencia fuere dada en mi contra, sea anulada por tu intercesión, ante la Divina Majestad; Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

Oh Estrella de la Evangelización, Pacificadora y Generala, haz que por tu intercesión crezca en la fe católica en nuestra patria, y se santifique mi alma y las de los que me rodean, llevando el amor, la paz y la alegría del evangelio. Oh, Virgen de la Expectación, danos tu bendición y llévanos por buen camino hacia tu Divino Hijo, Jesús.

Concédeme, si es para mi bien, lo que te pido hoy... (hacer ofrecimiento) ...
Te lo pedimos Señora mía, intercede por nosotros ante Dios, nuestro Señor. Amén.


MISTERIOS GOZOSOS
La encarnación del Hijo de Dios.
La Visita de María a Sta. Isabel.
El nacimiento de Jesús en Belén.
La Presentación en el Templo.
El Niño perdido y hallado en el Templo.

MISTERIOS LUMINOSOS
El Bautismo de Jesús en el Río Jordán.
El Milagro en las Bodas de Caná.
El Anuncio del Reino de Dios.
La Transfiguración de Jesús.
La Institución de la Eucaristía.

MISTERIOS DOLOROSOS
La Oración en el Huerto.
La flagelación.
La Corona de Espinas.
Jesús carga con la Cruz.
La Crucifixión y muerte de Jesús.

MISTERIOS GLORIOSOS
La Resurrección.
La Ascensión a los Cielos.
La venida del Espíritu Santo.
La Asunción de María.
La Coronación de María.

En cada misterio se rezan las siguientes oraciones

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena de gracia, el Señor está contigo. Bendita entre las mujeres, bendito el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (10 veces)

Gloria al padre, gloria al hijo, y gloria al Espíritu Santo, como en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén.

María, madre de gracia, madre de misericordia,
en la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora.

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, protege especialmente a las más necesitadas con tu infinita misericordia, Amén.

Oh Virgen de la Expectación, danos tu bendición y llévanos por el buen camino hacia tu Divino Hijo, Jesús. Amén.

Santísima Virgen de la Expectación de Zapopan, ruega por nosotros.


Al finalizar los 5 misterios

Oh Soberano Santuario, Madre del Verbo Eterno; libra Virgen del infierno a quienes rezamos tu Santo Rosario. 

Emperatriz Poderosa de los mortales consuelo, ábrenos virgen el cielo con una muerte dichosa y danos pureza de alma ya que eres tan poderosa

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María Santísima, hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del parto, en tus manos encomendamos nuestra fe para que la aumentes, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve María Santísima, madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto, en tus manos encomendamos nuestra esperanza para que la alientes, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

Dios te Salve María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto, en tus manos encomendamos nuestra caridad para que la inflames, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

Dios te Salve María Santísima, Virgen Purísima, templo, trono y sagrario de la Santísima Trinidad, relicario purísimo, Virgen concebida sin la culpa original, Amén.

Dios te salve, reina y madre, madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te Salve, a ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea! Pues Señora y abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre ¡Oh! Clemente, ¡Oh! Piadosa, ¡Oh! Dulce siempre Virgen María, Santa Madre de Dios ruega por nosotros  para que seamos dignos y merecedores de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo, Amén.


Letanía

De tus purísimos ojos dependen nuestras felicidades, líbralas Virgen Santísima y nunca las desampares.

Señor, ten misericordia de ellas. (Ten piedad de nosotros)
Cristo, ten misericordia de ellas.
Señor, ten misericordia de ellas.
Cristo, óyelas
Cristo, escúchalas
Padre Celestial que eres Dios.
Hijo redentor del mundo que eres Dios.
Espíritu Santo que eres Dios.
Santísima Trinidad que eres un solo Dios.

Santa María. (Ruega por nosotros)
Santa Madre de Dios.
Santa Virgen de las Vírgenes.
Madre de Jesucristo.
Madre de la Iglesia.
Madre de la Divina gracia.
Madre Purísima.
Madre castísima.
Madre sin mancha.
Madre sin corrupción.
Madre inmaculada.
Madre amable.
Madre admirable.
Madre del buen consejo.
Madre del Creador.
Madre del Salvador.
Virgen prudentísima
Virgen venerable.
Virgen laudable.
Virgen digna de alabanza.
Virgen poderosa.
Virgen misericordiosa.
Virgen Clemente.
Virgen fiel.
Espejo de justicia.
Trono de la Sabiduría.
Causa de nuestra alegría.
Vaso espiritual de elección.
Vaso digno de honor.
Vaso de verdadera devoción.
Vaso precioso de la gracia.
Rosa mística.
Torre de David.
Torre de marfil.
Casa de oro.
Arca de la Alianza.
Puerta del Cielo.
Estrella de la Mañana.
Salud de los enfermos.
Refugio de los pecadores.
Consuelo de los afligidos.
Auxilio de los Cristianos.
Reina de los Ángeles.
Reina de los Patriarcas.
Reina de los Profetas.
Reina de los Apóstoles.
Reina de los Mártires
Reina de los confesores.
Reina de las vírgenes.
Reina de todos los Santos.
Reina concebida sin la culpa original.
Reina elevada al cielo.
Reina del Santísimo Rosario.
Reina de las familias.
Reina de la Paz.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
perdónalas Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchalas Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten piedad y misericordia de sus almas.

Bajo tu amparo nos acogemos ¡Oh! Santa Madre de Dios, no desprecies las suplicas que te hacemos por nuestras necesidades, sino antes bien líbranos Virgen Gloriosa y Bendita, Santa Madre de Dios, ruega nosotros, para que seamos dignos y merecedores de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo, Amén.


Por estos santos misterios que hemos hecho recuento, te pedimos ¡Oh! María, de la fe santa el aumento, la exaltación de la iglesia, al papa el mejor acierto; que la nación mexicana y tenga unión y buen gobierno; que el gentil conozca a Dios, que el hereje vea sus errores; ellos y los pecadores tengamos arrepentimiento., que los cautivos cristianos sean libres del cautiverio; que goce puerto el navegante; la salud de los enfermos; y que en el purgatorio logren las animas refrigerio. Y que este sano ejercicio tenga aumento tan perfecto, que toda la cristiandad alcancemos por su medio el ir a alabar a Dios y estar en su compañía en el Cielo, Amen.

Te rogamos, Señor, derrama tu gracia en nuestras almas, para que los que hemos conocido, por el anuncio del Ángel, el misterio de la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su pasión y su cruz, seamos conducidos a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

(Inclinando la cabeza) Sea eternamente bendito el Santísimo Sacramento del Altar y la pura y limpia inmaculada concepción de nuestra Señora la Virgen María; concebida en gracia desde el primer instante de su ser natural para ser Madre de Dios y reina, madre y abogada nuestra, Amén.

Alabado sea el Santísimo, en los cielos y en la tierra y en todo lugar. (Repetir tres veces inclinando la cabeza)

Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Oh Virgen de la Expectación, danos tu bendición y llévanos por el buen camino hacia tu Divino Hijo, Jesús. Amén.

Santísima Virgen de la Expectación de Zapopan, ruega por nosotros. 


Oh Señora mía, oh Madre mía, yo me ofrezco enteramente a ti, y en prueba de mi afecto te consagro este día (esta tarde, esta noche) y para siempre mis ojos, mis oídos, mi lengua y mi corazón, en una palabra, todo mi ser; ya que soy todo tuyo, oh Madre de bondad, guárdame y defiéndeme como hijo y posesión tuya. Amén.

Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mí no apartes, ven conmigo a todas partes y solo nunca me dejes. Ya que me proteges tanto como verdadera Madre, haz que me bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.


miércoles, 3 de julio de 2019

Santo Rosario a la Virgen de Fatima

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
 

Creo en Dios padre Todopoderoso, creador del cielo y de la Tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso y desde ahí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la Vida Eterna, Amén.


Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Tú quien eres, bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas; me pesa de todo corazón haberte ofendido; también me pesa porque puedes castigarme con las penas del infierno. Ayudado con tu divina gracia, me propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuese impuesta. Amen.

Padre Nuestro, que estás en el cielo…
Dios te salve María, llena de gracia… (3 veces).

Gloria al padre, gloria al hijo, y gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén.

PRIMER MISTERIO

Gozoso: La Encarnación del Hijo de Dios.
Luminoso: El Bautismo de Jesús en el Río Jordán.
Doloroso: La Agonía de Jesús en el Huerto.
Glorioso: La Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
OFRECIMIENTO: Por la paz de nuestro corazón.

SEGUNDO MISTERIO

Gozoso: La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel.
Luminoso: La auto revelación de Jesús en las Bodas de Caná.
Doloroso: La Flagelación de Jesús.
Glorioso: La admirable Ascensión del Señor a los Cielos.
OFRECIMIENTO: Por la paz de nuestras familias.

TERCER MISTERIO

Gozoso: El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén.
Luminoso: La Proclamación del Reino de Dios y la Invitación a la Conversión.
Doloroso: La Coronación de Espinas.
Glorioso: La esperada venida del Espíritu Santo.
OFRECIMIENTO: Por la paz de la iglesia, del Santo Padre Papa, del Señor Obispo en turno, de los sacerdotes, de los religiosos y religiosas, seminaristas, diáconos y laicos consagrados.

CUARTO MISTERIO

Gozoso: La Presentación del Niño Jesús en el Templo.
Luminoso: La Transfiguración de Nuestro Señor Jesucristo.
Doloroso: Jesús con la Cruz a cuestas hacia el Monte Calvario.
Glorioso: La Asunción de Nuestra Señora la Virgen María.
OFRECIMIENTO: Por la paz de nuestro país, de nuestra ciudad, del gobierno, el congreso y la Suprema Corte de Justicia, para que no se legalice el aborto, ni la unión entre hombres y mujeres del mismo sexo, y ninguna ley que dañe la dignidad de los niños y de las familias; por la paz de los indígenas y narcotraficantes.

QUINTO MISTERIO

Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.
Luminoso: La Institución de la Eucaristía.
Doloroso: La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.
Glorioso: La Coronación de María Santísima.
OFRECIMIENTO: Por la paz de los niños, adolescentes y jóvenes, niños maltratados y olvidados, bebés no nacidos, por las madres que han abortado y las que desean hacerlo, por la paz de los enfermos, por las Benditas Almas del Purgatorio, por las almas que podrían perderse para que no se pierdan, por la paz de los países en la pobreza, los países en guerra, por la paz del Vaticano y del Papa ante cualquier ataque espiritual pasado, presente y futuro.

EN CADA MISTERIO SE REZA LO SIGUIENTE

Padre Nuestro, que estás en el cielo…

Dios te salve María, llena de gracia… (10 veces).

Gloria al padre, gloria al hijo, y gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén.

María madre de gracia, madre de misericordia,
en la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora.


Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, cubre a las más necesitadas con tu infinita misericordia, Amén.

Dios mío, yo creo, te adoro, espero y te amo, te pido perdón por aquellos que no creen, no adoran, no esperan y no te aman. (3 veces).

Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío.

Inmaculado Corazón de María, sé la salvación del alma mía.

Santísima Virgen de Fátima, Ruega por nosotros.

AL FINALIZAR LOS 5 MISTERIOS

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, vénganos tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María Santísima, hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del parto, en tus manos encomendamos nuestra fe para que la aumentes, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve María Santísima, madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto, en tus manos encomendamos nuestra esperanza para que la alientes, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

Dios te Salve María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto, en tus manos encomendamos nuestra caridad para que la inflames, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

Dios te Salve María Santísima, Virgen Purísima, templo, trono y sagrario de la Santísima Trinidad, relicario purísimo, Virgen concebida sin la culpa original, Amén.

Dios te salve, reina y madre, madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te Salve, a ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas, ¡Ea! Pues Señora y abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre ¡Oh! Clemente, ¡Oh! Piadosa, ¡Oh! Dulce siempre Virgen María, Santa Madre de Dios ruega por nosotros  para que seamos dignos y merecedores de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo, Amén.

LETANÍA

De tus purísimos ojos dependen nuestras felicidades, líbranos Virgen Santísima y nunca nos desampares.

Señor, ten misericordia de nosotros. (Ten piedad de nosotros)
Cristo, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Padre Celestial que eres Dios.
Hijo redentor del mundo que eres Dios.
Espíritu Santo que eres Dios.
Santísima Trinidad que eres un solo Dios.

Santa María. (Ruega por nosotros)
Santa Madre de Dios.
Santa Virgen de las Vírgenes.
Madre de Jesucristo.
Madre de la Iglesia.
Madre de la Divina gracia.
Madre Purísima.
Madre castísima.
Madre sin mancha.
Madre sin corrupción.
Madre siempre virgen.
Madre inmaculada.
Madre amable.
Madre admirable.
Madre del buen consejo.
Madre del Creador.
Madre del Salvador.
Virgen prudentísima
Virgen venerable.
Virgen laudable.
Virgen digna de alabanza.
Virgen poderosa.
Virgen misericordiosa.
Virgen Clemente.
Virgen fiel.
Espejo de justicia.
Trono de la Sabiduría.
Causa de nuestra alegría.
Vaso espiritual de elección.
Vaso digno de honor.
Vaso de verdadera devoción.
Vaso precioso de la gracia.
Rosa mística.
Torre de David.
Torre de marfil.
Casa de oro.
Arca de la Alianza.
Puerta del Cielo.
Estrella de la Mañana.
Salud de los enfermos.
Refugio de los pecadores.
Consuelo de los afligidos.
Auxilio de los Cristianos.
Reina de los Ángeles.
Reina de los Patriarcas.
Reina de los Profetas.
Reina de los Apóstoles.
Reina de los Mártires
Reina de los confesores.
Reina de las vírgenes.
Reina de todos los Santos.
Reina concebida sin la culpa original.
Reina elevada al cielo.
Reina del Santísimo Rosario.
Reina de las familias.
Reina de la Paz.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
perdónanos Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchanos Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten piedad y misericordia de nuestras almas.


Bajo tu amparo nos acogemos, Oh Santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas que te dirigimos, antes bien líbranos, Oh Virgen Gloriosa y Bendita. Santa Madre de Dios ruega por nosotros para que seamos dignos y merecedores de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo, Amén.

Te rogamos, Señor, derrama tu gracia en nuestras almas, para que los que hemos conocido, por el anuncio del Ángel, el misterio de la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su pasión y su cruz, seamos conducidos a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

Por las intenciones del Papa. (Padre Nuestro, Ave María y 3 Gloria)

Ave María Purísima, sin pecado original concebida (haciendo la señal de la cruz en la boca).

PARA FINALIZAR EL ROSARIO

Oh María, transforma mi corazón como el tuyo, colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud, toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio, preséntalo a Dios Padre como ofrenda de mí, para ti. Ayúdame, oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día.

Espíritu de Cristo: despiértame.
Espíritu de Cristo: muéveme.
Espíritu de Cristo: lléname.
Espíritu de Cristo: séllame.

Oh, Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad. Sé en mí una fuente de virtudes. Sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea luz que todos puedan ver. Amén.


Oh Señora mía, oh Madre mía, yo me ofrezco enteramente a ti, y en prueba de mi  afecto te consagro este día (esta tarde, esta noche) y para siempre mis ojos, mis oídos, mi lengua y mi corazón, en una palabra, todo mi ser; ya que soy todo tuyo, oh Madre de bondad, guárdame y defiéndeme como hijo y posesión tuya. Amén.

Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mí no apartes, ven conmigo a todas partes y solo nunca me dejes. Ya que me proteges tanto como verdadera Madre, haz que me bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.