Una clásica oración que se acostumbra enseñar a los niños
antes de dormir es la del Ángel de la Guarda, para mi gusto, una de las más
hermosas oraciones y dice así:
Ángel de mi Guarda,
dulce compañía,
No me desampares,
ni de noche ni de día,
hasta que descanse
en los brazos de
Jesús, José y María.
Navegando por la red, buscando información sobre esta
oración, me encontré con varias versiones que a continuación agregaré, cada una
de ellas es especial y si usted lector o lectora, tiene hijos, puede elegir la
que le guste más para ellos.
Ángel de mi Guarda,
dulce compañía,
No me desampares,
ni de noche ni de día,
si me dejas solo(a),
qué será de mí,
angelito mío,
ruega a Dios por mí.
Ángel de mi guarda,
dulce compañía
no me desampares
ni de noche ni de día
ruega por mi alma
a la Virgen María.
Ángel de mi guarda,
dulce compañía,
no me desampares,
ni de noche ni de día,
no me dejes solo,
que me perdería,
hasta que me pongas,
en paz y alegría,
con todos los santos,
Jesús y María,
te doy el corazón
y el alma mía
que son mas tuyos
que míos.
Amen.
Ángel de mi guarda,
dulce compañía,
no me desampares
ni de noche ni de día;
si me desamparas
¡qué será de mí!,
ángel de mi guarda
ruega a Dios por mí.
Ángel de mi guarda,
dulce compañía,
no me desampares
ni de noche ni de día.
No me dejes solo
que me perdería,
con Dios me acuesto,
con Dios me levanto,
con la Virgen
y el Espíritu Santo. Amén.
A los niños se les enseña a rezar esta oración antes de dormir, ya que es muy sencilla y corta, no es difícil que la aprendadn de memoria y puedan repetirla, y más adelante, analizar lo que sus líneas dicen. Es una forma en que el niño puede enfrentar los miedos al estar solo o a la oscuridad, recordar que el Ángel de la Guarda es nuestra protección y puede encomendarse a él, ya que el Ángel de la Guarda siempre estrá junto a su niño
para cuidarlo y acompañarlo. Pero ¿Quién es el ángel de la Guarda?
Cada vez que nace un niño,
nace también un ángel, aquien Dios le asigna una tarea muy especial, que
es cuidar y proteger al niño o niña que ha nacido con él, durante toda
su vida, por este motivo, al Ángel de la Guarda también se le conoce
como Ángel Custodio, ya que se encargará de custodiar al niño durante toda su vida.
Aunque se acostumbra que el niño diga esta oración antes de dormir, no es exclusiva de este momento, ya que puede encomendarse a su Ángel en cualquier momento que lo necesite, por ejemplo al caminar hacia la escuela, especialmente si realiza el trayecto solo; para tener un buen día de escuela, un bun aprendizaje, o antes de un examen, cuando está
en un ambiente o lugar desconocido o poco frecuente, como un campamento de verano o la casa de un
familiar lejano, para sentirse en calma y recordar que su Ángel Custodio estará siempre a su lado.