miércoles, 3 de julio de 2019

Santo Rosario a la Virgen de Fatima

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
 

Creo en Dios padre Todopoderoso, creador del cielo y de la Tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso y desde ahí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la Vida Eterna, Amén.


Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Tú quien eres, bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas; me pesa de todo corazón haberte ofendido; también me pesa porque puedes castigarme con las penas del infierno. Ayudado con tu divina gracia, me propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuese impuesta. Amen.

Padre Nuestro, que estás en el cielo…
Dios te salve María, llena de gracia… (3 veces).

Gloria al padre, gloria al hijo, y gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén.

PRIMER MISTERIO

Gozoso: La Encarnación del Hijo de Dios.
Luminoso: El Bautismo de Jesús en el Río Jordán.
Doloroso: La Agonía de Jesús en el Huerto.
Glorioso: La Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
OFRECIMIENTO: Por la paz de nuestro corazón.

SEGUNDO MISTERIO

Gozoso: La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel.
Luminoso: La auto revelación de Jesús en las Bodas de Caná.
Doloroso: La Flagelación de Jesús.
Glorioso: La admirable Ascensión del Señor a los Cielos.
OFRECIMIENTO: Por la paz de nuestras familias.

TERCER MISTERIO

Gozoso: El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén.
Luminoso: La Proclamación del Reino de Dios y la Invitación a la Conversión.
Doloroso: La Coronación de Espinas.
Glorioso: La esperada venida del Espíritu Santo.
OFRECIMIENTO: Por la paz de la iglesia, del Santo Padre Papa, del Señor Obispo en turno, de los sacerdotes, de los religiosos y religiosas, seminaristas, diáconos y laicos consagrados.

CUARTO MISTERIO

Gozoso: La Presentación del Niño Jesús en el Templo.
Luminoso: La Transfiguración de Nuestro Señor Jesucristo.
Doloroso: Jesús con la Cruz a cuestas hacia el Monte Calvario.
Glorioso: La Asunción de Nuestra Señora la Virgen María.
OFRECIMIENTO: Por la paz de nuestro país, de nuestra ciudad, del gobierno, el congreso y la Suprema Corte de Justicia, para que no se legalice el aborto, ni la unión entre hombres y mujeres del mismo sexo, y ninguna ley que dañe la dignidad de los niños y de las familias; por la paz de los indígenas y narcotraficantes.

QUINTO MISTERIO

Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.
Luminoso: La Institución de la Eucaristía.
Doloroso: La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.
Glorioso: La Coronación de María Santísima.
OFRECIMIENTO: Por la paz de los niños, adolescentes y jóvenes, niños maltratados y olvidados, bebés no nacidos, por las madres que han abortado y las que desean hacerlo, por la paz de los enfermos, por las Benditas Almas del Purgatorio, por las almas que podrían perderse para que no se pierdan, por la paz de los países en la pobreza, los países en guerra, por la paz del Vaticano y del Papa ante cualquier ataque espiritual pasado, presente y futuro.

EN CADA MISTERIO SE REZA LO SIGUIENTE

Padre Nuestro, que estás en el cielo…

Dios te salve María, llena de gracia… (10 veces).

Gloria al padre, gloria al hijo, y gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén.

María madre de gracia, madre de misericordia,
en la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora.


Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, cubre a las más necesitadas con tu infinita misericordia, Amén.

Dios mío, yo creo, te adoro, espero y te amo, te pido perdón por aquellos que no creen, no adoran, no esperan y no te aman. (3 veces).

Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío.

Inmaculado Corazón de María, sé la salvación del alma mía.

Santísima Virgen de Fátima, Ruega por nosotros.

AL FINALIZAR LOS 5 MISTERIOS

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, vénganos tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María Santísima, hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del parto, en tus manos encomendamos nuestra fe para que la aumentes, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve María Santísima, madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto, en tus manos encomendamos nuestra esperanza para que la alientes, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

Dios te Salve María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto, en tus manos encomendamos nuestra caridad para que la inflames, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

Dios te Salve María Santísima, Virgen Purísima, templo, trono y sagrario de la Santísima Trinidad, relicario purísimo, Virgen concebida sin la culpa original, Amén.

Dios te salve, reina y madre, madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te Salve, a ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas, ¡Ea! Pues Señora y abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre ¡Oh! Clemente, ¡Oh! Piadosa, ¡Oh! Dulce siempre Virgen María, Santa Madre de Dios ruega por nosotros  para que seamos dignos y merecedores de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo, Amén.

LETANÍA

De tus purísimos ojos dependen nuestras felicidades, líbranos Virgen Santísima y nunca nos desampares.

Señor, ten misericordia de nosotros. (Ten piedad de nosotros)
Cristo, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Padre Celestial que eres Dios.
Hijo redentor del mundo que eres Dios.
Espíritu Santo que eres Dios.
Santísima Trinidad que eres un solo Dios.

Santa María. (Ruega por nosotros)
Santa Madre de Dios.
Santa Virgen de las Vírgenes.
Madre de Jesucristo.
Madre de la Iglesia.
Madre de la Divina gracia.
Madre Purísima.
Madre castísima.
Madre sin mancha.
Madre sin corrupción.
Madre siempre virgen.
Madre inmaculada.
Madre amable.
Madre admirable.
Madre del buen consejo.
Madre del Creador.
Madre del Salvador.
Virgen prudentísima
Virgen venerable.
Virgen laudable.
Virgen digna de alabanza.
Virgen poderosa.
Virgen misericordiosa.
Virgen Clemente.
Virgen fiel.
Espejo de justicia.
Trono de la Sabiduría.
Causa de nuestra alegría.
Vaso espiritual de elección.
Vaso digno de honor.
Vaso de verdadera devoción.
Vaso precioso de la gracia.
Rosa mística.
Torre de David.
Torre de marfil.
Casa de oro.
Arca de la Alianza.
Puerta del Cielo.
Estrella de la Mañana.
Salud de los enfermos.
Refugio de los pecadores.
Consuelo de los afligidos.
Auxilio de los Cristianos.
Reina de los Ángeles.
Reina de los Patriarcas.
Reina de los Profetas.
Reina de los Apóstoles.
Reina de los Mártires
Reina de los confesores.
Reina de las vírgenes.
Reina de todos los Santos.
Reina concebida sin la culpa original.
Reina elevada al cielo.
Reina del Santísimo Rosario.
Reina de las familias.
Reina de la Paz.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
perdónanos Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchanos Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten piedad y misericordia de nuestras almas.


Bajo tu amparo nos acogemos, Oh Santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas que te dirigimos, antes bien líbranos, Oh Virgen Gloriosa y Bendita. Santa Madre de Dios ruega por nosotros para que seamos dignos y merecedores de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo, Amén.

Te rogamos, Señor, derrama tu gracia en nuestras almas, para que los que hemos conocido, por el anuncio del Ángel, el misterio de la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su pasión y su cruz, seamos conducidos a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

Por las intenciones del Papa. (Padre Nuestro, Ave María y 3 Gloria)

Ave María Purísima, sin pecado original concebida (haciendo la señal de la cruz en la boca).

PARA FINALIZAR EL ROSARIO

Oh María, transforma mi corazón como el tuyo, colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud, toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio, preséntalo a Dios Padre como ofrenda de mí, para ti. Ayúdame, oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día.

Espíritu de Cristo: despiértame.
Espíritu de Cristo: muéveme.
Espíritu de Cristo: lléname.
Espíritu de Cristo: séllame.

Oh, Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad. Sé en mí una fuente de virtudes. Sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea luz que todos puedan ver. Amén.


Oh Señora mía, oh Madre mía, yo me ofrezco enteramente a ti, y en prueba de mi  afecto te consagro este día (esta tarde, esta noche) y para siempre mis ojos, mis oídos, mi lengua y mi corazón, en una palabra, todo mi ser; ya que soy todo tuyo, oh Madre de bondad, guárdame y defiéndeme como hijo y posesión tuya. Amén.

Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mí no apartes, ven conmigo a todas partes y solo nunca me dejes. Ya que me proteges tanto como verdadera Madre, haz que me bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.


domingo, 30 de junio de 2019

María no tuvo más hijos

“La Biblia dice que María tuvo más hijos”, este es un falso argumento del protestante para difamar, atacar y calumniar a nuestra querida Madre, la Santa Virgen María. Pero ¿es verdad eso? Claro que no.


Iniciaré diciendo que todos aquellos que atacan a la Virgen María, o lo hacen por ignorancia o lo hacen por mala voluntad, la diferencia es que el primer caso se puede corregir estudiando.

Citas bíblicas mal interpretadas

Según los protestantes, la Biblia nos enseña que María tuvo relaciones sexuales con José su esposo San José y que tuvieron más hijos, o peor aún, que María tuvo hijos con otros hombres, y su excusa es que los podemos encontrar en diferentes pasajes bíblicos como los siguientes:

"Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS." [Mateo 1: 25 RVR 1960].

"Mientras él aún hablaba a la gente, he aquí su madre y sus hermanos estaban afuera, y le querían hablar, Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están afuera, y te quieren hablar. Respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos, porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre. " [Mateo 12: 46-50 RVR 1960].

"Entonces su madre y sus hermanos vinieron a él; pero no podían llegar hasta él por causa de la multitud, y se le avisó, diciendo: Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte. Él entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen." [Lucas 8, 19-21 RVR 1960].

"Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándose afuera, enviaron a llamarle, y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan. Él les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos, porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre." [Marcos 3: 31-35 RVR].

"¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo (Santiago en la Biblia Cristiana Católica), José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?" [Mateo 13: 55-56 RVR 1960].

"¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo (Santigo), de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él." [Marcos 6: 3 RVR].

"Después de esto descendieron a Capernaum, Él, su madre, sus hermanos y sus discípulos; y estuvieron allí no muchos días." [Juan 2: 12 RVR 1960].

"Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos" [Hechos 1: 14 RVR 1960].

"Pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor." [Gálatas 1: 19 RVR 1960].

En NINGUNA cita se usa la expresión HIJOS DE MARÍA, sí se habla de los hermanos de Jesús, y podrán decir los protestantes equivocadamente “Si son hermanos de Jesús, deben ser hijos de maría”, pero esta palabra “hermano”, en el sentido bíblico, no se limita a los hermanos de sangre, sino a otros parientes, la cultura judía es una cultura patriarcal, existe autoridad paterna, y esta autoridad se refleja en el lenguaje en expresiones tales que al referirse a un hermano de sangre se utilice algo como esto: los hijos de mi padre, ya que decir solamente hermano pude referirse a cualquier tipo de parentesco como: tío, sobrino, primo, etc. Esto ocurre porque en la lengua hebrea no existe la palabra tío, primo u otra.

"Abram tomó a Saray, su esposa, y a Lot, hijo de su hermano" [Génesis 12, 5] Aquí tenemos que Abram es tío de Lot de acuerdo a nuestra cultura, nuestra forma de hablar; y más adelante lo llama hermano:

"Así pues, Abram le dijo a Lot: Mira, es mejor que no haya peleas entre nosotros, ni entre mis pastores y los tuyos, puesto que somos hermanos." [Génesis 13, 8]. Son parientes (tío y sobrino en este caso), mas no hermanos de sangre, a pesar de eso, Abram llama hermano a Lot.  

Los supuestos hijos de María

Ahora veamos a los 4 supuestos Hijos de María nombrados en Mateo 13, 55-56: Santiago (hay 2 Santiago), José, Simón (que también hay 2) y Judas (también hay 2).

Santiago y José

Santiago y José son hijos de otra María, una pariente de la Virgen María.

"Había también allí, mirando desde lejos, muchas mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea para atenderle. Entre ellas estaba María Magdalena, María la madre de Santiago y José, y la madre de los hijos de Zebedeo." [Mateo 27, 55.56]. Aquí se habla del momento en que Jesús está en la Cruz, y dice que la madre de Santiago y José se llama María, pero no es la Virgen María; el texto de Juan 19, 25 también nos describe el mismo momento a los pies de la Cruz: “Estaban en pie junto a la cruz de Jesús su Madre, María de Cleofás, hermana de su madre, y María Magdalena”, aquí aparecen las dos Marías, la Virgen María, madre de Jesús, y la otra María, madre de Santiago y José.

Pero había otro Santiago.

Marcos 3, 16-17 "Designó a estos doce: Simón, a quien llamó Pedro; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo, a quienes llamó Boanerges, que significa hijos del trueno."

Mateo 4, 21. "Fue más adelante y vio a otros dos hermanos: Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano, en la barca con su padre Zebedeo, remendando las redes." El padre de Santiago no era José, sino Zebedeo. Además, en ambos textos ya identificamos que Zebedeo tenía 2 hijos (Santiago y Juan). Falta identificar a la madre:

Volvemos a Mateo 27, 56. "Había también allí, mirando desde lejos, muchas mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea para atenderle. Entre ellas estaba María Magdalena, María la madre de Santiago y José, y la madre de los hijos de Zebedeo." Tenemos a otra mujer a los pies de la Cruz, la madre de los hijos de Zebedeo, aunque no se dice su nombre. Sabemos que no es la Virgen María, pues el esposo de la Virgen era José, no Zebedeo.

Simón

Ahora pasamos a Marcos 3, 18 donde aparece Simón: "Andrés y Felipe; Bartolomé y Mateo; Tomás y Santiago, hijo de Alfeo; Tadeo y Simón el cananeo." SIMÓN EL CANANEO, no el Nazareno, María era de Nazaret, si Simón fuera hijo de la Virgen María, sería llamado Nazareno o Galileo, así como Jesús, pero no, es Cananeo.

El otro Simón, que después Jesús llamaría Pedro, tampoco es Hijo de María.

Juan 1, 41-42 "Andrés encontró a su hermano Simón y le dijo: "Hemos encontrado al mesías" (que significa el Cristo). Y se lo presentó a Jesús. Jesús le miró y dijo: "Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas" (que significa piedra)." Si Simón Pedro fuera hijo de María y hermano de sangre de Jesús ¿por qué Andrés lo tuvo que presentar si ya se debían conocer al ser hermanos de la misma madre? Además, dice que Andrés y Simón (Pedro) son hijos de Juan (Jonás en otras versiones).

Judas

Judas Iscariote era hijo de Simón Iscariote, no de José, esposo de María, y lo vemos en Juan 6, 71: "Hablaba de Judas, hijo de Simón Iscariote; pues éste lo iba a traicionar, y era uno de los doce.". No es hijo de José ni de María.


Judas Tadeo tampoco era hermano de sangre de Jesús, no era hijo de María. Judas 1, 1 dice "Judas, siervo de Jesucristo, hermano de Santiago, a los elegidos y amados de Dios Padre y conservados para Jesucristo:" Aquí Judas se presenta, si fuera hijo de María, en su presentación lo hubiera mencionado, tampoco se presenta como hermano de Jesús, sino como su servidor, pero sí se dice hermano de Santiago, ¿De cuál Santiago era hermano Judas Tadeo? No importa, pues ninguno de los dos es hijo de María, ya se comprobó.

En la cultura judía, si una mujer quedaba viuda quedaba a cargo de su hijo mayor, si este hijo moría, ella quedaba a cargo del siguiente hermano de sangre, es decir, el hermano mayor le entregaba a la madre al hermano siguiente, también hijo de esa mujer. Si María tuvo más hijos, al morir Jesús, ella tenía que irse a vivir con el siguiente hijo, entonces ¿por qué Jesús la entregó a Juan, hijo de Zebedeo? Porque no había más hijos de María ni de José.

Otro dato más sobre la cultura judía, un hermano menor no podía aconsejar al hermano mayor, la Biblia nos enseña que Jesús es el Primogénito, y suponiendo que tuvo más hermanos, ellos no podían aconsejarlo, pero en Juan 7, 3 dice "Y le dijeron sus hermanos: «Sal de aquí y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces, pues nadie actúa en secreto cuando quiere ser conocido. Si haces estas cosas, muéstrate al mundo.»” Si habla de hermanos hijos de María, ellos no pueden aconsejarlo, pero sí le dan consejo porque no son hermanos de sangre.

El primogénito, el primero de muchos hijos

Aclaración, primogénito no necesariamente significa que hubo más hijos, sólo indica que es el primer hijo.

Jesús es el primogénito, en Lucas 2, 7 se menciona: "y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento.” Pero no hubo más hijos.

Lucas 2, 21-23 "Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, el que le dio el ángel antes de ser concebido en el seno. Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor" 


Obedecían las leyes judías, por lo mismo Jesús fue presentado en el templo como el primogénito, y nuevamente hay que aclarar que después no hubo más hijos. Y lo comprobamos en Lucas 2, 42-52, cuando Jesús, de 12 años de edad, fue a Jerusalén junto con María y José, y Jesús se queda en el templo con los Doctores de la Ley. En todo este pasaje bíblico nunca aparece otro hijo de María y José, de haber existido, tendría que haber sido mencionado, ya que Jesús contaba con 12 años, tiempo suficiente para que naciera otro niño de María, como vemos, no sucedió.


También se puede revisar el siguiente texto de Mateo 1, 1-16, la Genealogía de Jesús.
En el versiículo 2 dice “Abraham fue padre de Isaac; Isaac, padre de Jacob; Jacob, padre de Judá Y DE SUS HERMANOS...”

Vemos que cuando sólo hay un hijo, éste es nombrado, obviamente, pero cuando hay más hijos, sólo se nombra a uno de ellos y después se especifica que hay más, diciendo “Y DE SUS HERMANOS”

Versículo 11: “Josías, padre de Jeconías Y DE SUS HERMANOS, durante el destierro en Babilonia...”

Ahora veremos qué sucede al final cuando se nombra a Jesús. Versículo 16 “Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo.”

¿y qué pasó con los hermanos?

No dice Jesús y sus hermanos. En los otros casos sí dice "y de sus hermanos" pero cuando menciona a Jesús no. Entonces María no tuvo más hijos. Simplemente no existen, no hay, Jesús es el único hijo nacido de la Virgen María.


La palabra "Hasta"

Si el pretexto para decir que María y José tuvieron relaciones después de nacer Jesús es esto: "Y no la conoció hasta que dio a luz un hijo al que José le puso el nombre de Jesús" [Mateo 1, 25], pues estás mal interpretando. Bajo ese mismo concepto de la palabra “hasta”, entonces si leemos “Y Micol, hija de Saul no tuvo hijos hasta el día de su muerte [2 Sam 6, 23]” ¿significa que Micol tuvo hijos después que murió? No es posible.


La expresión “HASTA” no significa necesariamente que algo tuvo que ocurrir después, en el caso de los judíos, significa algo que está sucediendo en ese momento, en un momento descrito, no toma en cuenta lo que sigue. Se considera un periodo de tiempo determinado, desde un momento inicial hasta un momento final, y nada más.

Las anunciaciones

Otra forma de comprobar bíblicamente que María sólo tuvo un hijo, Jesús, es al revisar otros casos en los cuales nació un hijo de una mujer en donde hubo previamente una anunciación.


En el Antiguo testamento tenemos estos dos casos: Isaac y Sansón.

Génesis 21, 1-7 Narra el nacimiento de Isaac, que fue hijo único de Abraham y Sara. Y en los versículos siguientes vemos que Isaac tenía un hermano, hijo de Abraham, pero no de Sara, sino de Agar, su esclava. No existe otro hijo de Sara.

En el libro de Jueces, todo el capítulo 13 nos cuenta la historia de Manoaj y su esposa, quienes deseaban tener un hijo, y un ángel les anuncia el nacimiento de Sansón, su único hijo. Nunca se menciona otro hijo de ellos.

En el Nuevo Testamento está el caso de Juan el Bautista. En el Evangelio de San Lucas 1, 5-25 se describe a Zacarías y a su esposa Isabel, en los versículos 11-17 observamos la anunciación del nacimiento de Juan Bautista, de labios del Ángel a Zacarías, diciéndole que ese hijo suyo, al que llamarán Juan, será un gran servidor del Señor y por medio de él muchos hijos de Israel volverán a Dios. No aparece otro hijo de Zacarías e Isabel.

Y un poco después, en Lucas 1, 26-38 se narra la anunciación del nacimiento de Jesús en el vientre de María. Y no se vuelve a anunciar el nacimiento de otro hijo de María ni de José.

De manera que, cuando existe el nacimiento de un hijo varón con una previa anunciación, éste es hijo único, y se da en diferentes circunstancias en las que poco se espera que nazca un niño: cuando la mujer es de edad avanzada, cuando es estéril y cuando es virgen.

Conclusión

Como vemos, la Biblia nunca menciona a los otros supuestos Hijos de María, así que ese argumento protestante de que María no es Virgen y que tuvo más hijos, es completamente falso.

Jesús es el Hijo de Dios y es el ÚNICO Hijo de la Virgen María.


viernes, 28 de junio de 2019

El Ave María sí es Palabra de Dios

En esta publicación veremos que esta hermosa oración, el Ave María, sí es palabra de Dios y que está en la Biblia. Para eso, debemos dividirla en partes.
 

1. DIOS TE SALVE MARÍA, LLENA ERES DE GRACIA, EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO…

San Lucas 1,28 "Y entrando (el ángel), le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»"

La palabra SALVE o AVE es un saludo, y es lo que hace el ángel, saludarla, y en San Lucas 1,29 podemos comprobarlo al leer "Ella se conturbó (se conmovió) por estas palabras, y discurría qué significaría aquel SALUDO."

Sería entonces como decir DIOS TE SALUDA MARÍA...



Dicen los protestantes que los cristianos católicos nos contradecimos al decir que María no tiene pecado y que al decir "Dios te Salve" decimos que si tiene pecado, al pedirle a Dios que la salve, del verbo salvar. Si se tratara del verbo SALVAR, como los protestantes dicen sin conocer, entonces debería decir la oración “Dios te Salva” o "que Dios te salve".

2. BENDITA TÚ ERES ENTRE TODAS LAS MUJERES, Y BENDITO ES EL FRUTO DE TU VIENTRE, JESÚS…

San Lucas 1,42 "y exclamando con gran voz, dijo: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno..."



Isabel llena del Espíritu Santo reconoció a María como Bendita entre las Mujeres y le dio gloria al Señor diciendo que también es Bendito. Para saber si una persona realmente tiene al Espíritu Santo, y no a otro espíritu maligno, debe reconocer a María como Bendita entre las mujeres, así como Isabel. Si no reconoce a maría como Bendita entre las mujeres, no tiene al Espíritu Santo.

3. SANTA MARÍA…

¿Por qué decimos que María es Santa?

Dice la escritura en San Lucas 1,28 "Llena de Gracia, el Señor está contigo", con ella, si el Señor está con ella, entonces ella es Santa. Llena de gracia significa que está libre de Pecado, si está llena de gracia, entonces es Santa.



Y también las Escrituras dicen:

Romanos 8,28-30 "Por lo demás, sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio. Pues a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que fuera él el primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, a ésos también los justificó; a los que justificó, a ésos también los glorificó."

Podemos reflexionar, ¿María fue llamada por Dios? Claro que sí, y si fue llamada, entonces fue predestinada, justificada y glorificada.

1a. Carta de Pedro 1,15-16 "más bien, así como el que os ha llamado es santo, así también vosotros sed santos en toda vuestra conducta, como dice la Escritura: Seréis santos, porque santo soy yo."

Todo aquel o aquella que haya sido llamado por el Señor debe ser santo, pues ha sido glorificado por Dios. María fue elegida por Dios, y ella es Santa porque Santo es Él quien la eligió, ella también dijo “"He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra".

4. MADRE DE DIOS…

¿Enseña la Biblia que María es Madre de Dios? Sí lo enseña.I

Isaías 7,14 "Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel."

San Lucas 1,43 "y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?"

MADRE DE MI SEÑOR y MADRE DEL EMMANUEL, DEL DIOS CON NOSOTROS.



Entonces María es Madre de aquel que según la profecía será llamado el Emmanuel, ¿Y qué significa Emmanuel? Dios con nosotros. María es Madre de Dios porque es madre de aquel que es Dios, pero ella no creó a Dios, de hecho ninguna madre puede crear a su hijo, lo lleva en su cuerpo 9 meses, lo pare, lo cría, lo alimenta, y eso es lo que hizo María con Jesús, que es Dios, ella es Madre de Jesucristo que es Dios, por eso ella es madre de Dios, obvio, no en la eternidad, porque Jesús Cristo es la Palabra de Dios hecha carne y como Palabra de Dios, ha existido desde siempre, en el evangelio de Juan al inicio lo dice, "en el principio existía la palabra, y esa palabra estaba con Dios y era Dios", pero esa palabra se encarnó, se hizo hombre dentro del vientre de María, y ella, aquí en la Tierra, en nuestro tiempo, es su madre, pero no en la eternidad.

5. RUEGA POR NOSOTROS…

¿Puede María rogar por nosotros? La respuesta es SÍ.

En San Juan 2,1-11 podemos leer "Las Bodas de Caná" aquí Jesús concedió un milagro por la intercesión de su Madre, aún cuando ÉL mismo dijo que su tiempo todavía no llegaba. Y no, María no está muerta como aseguran aquellos que la calumnian, recordemos que tenemos un Dios de vivos, no de muertos.

6. NOSOTROS LOS PECADORES…

Todos somos pecadores.

Romanos 3,22-23 "…pues no hay diferencia alguna; TODOS PECARON y están privados de la gloria de Dios "

1a. de Reyes 8,46 "Cuando pequen contra ti, PUES NO HAY HOMBRE QUE NO PEQUE, y tú irritado contra ellos los entregues al enemigo, y sus conquistadores los lleven al país enemigo, lejano o próximo,"

Y quien diga que no es pecador, está diciendo mentiras.

1a. Carta de Juan 1,8 "Si decimos: «No tenemos pecado», nos engañamos y la verdad no está en nosotros."

7. AHORA Y EN LA HORA DE NUESTRA MUERTE...

Esto significa decir "María, ruega por mí toda mi vida, hoy y siempre". O sea, desde hoy hasta el último día de mi vida.

¿Por qué pedimos a María que ruegue por nosotros en la hora de nuestra muerte?

San Juan 19,25 "Junto a la cruz de Jesús estaban SU MADRE y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena."



Así como María cuidó de Jesús cuando era niño y lo acompañó, así como Cristianos también queremos que ella esté con nosotros, y más aún, ella que estuvo en la hora de la muerte de su Hijo, también al momento de nuestra muerte queremos que también esté a nuestro lado.

8. AMÉN. 

Amén significa "Que así sea", es decir, que lo que esta oración dice, de principio a fin, se cumpla.

Así que, hermanos y hermanas en Cristo Jesús, debemos sentirnos alegres de poder decir estas palabras a nuestra Madre Santa María, porque al honrarla a ella, también le damos Gloria a Jesucristo, su Hijo y Señor Nuestro.


viernes, 21 de junio de 2019

María es Madre de Dios

¿Por qué los cristianos reconocemos a María como Madre de Dios?

¿Dice la Biblia que María es la Madre de Dios? La respuesta es Sí. Aunque a muchos hermanos separados de la Iglesia Católica les cueste trabajo aceptarlo.

"María es Madre de Dios"


Iniciemos con esta cita bíblica del Evangelio de San Juan 1,1 "En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.

La Palabra, también conocida como el Verbo, es la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, que se encarnó para habitar en nuestro mundo, en nuestro tiempo.

San Juan 1,14 "Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad."

La Palabra existe desde siempre, desde la eternidad, y en algún momento, la Palabra vino a nuestro tiempo encarnándose para habitar entre nosotros. Y se encarnó en el vientre de una Mujer, la cual ya estaba predestinada para ello. Era una promesa que ya estaba escrita.

Isaías 7:14 "Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella (una virgen) está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel."

¿Quién es esa Doncella (Virgen) que parirá al Emmanuel? María. En ella se cumple esa promesa.

Mateo 1:20-23 "Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.» Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros.»"

En el Evangelio de San Lucas encontramos también este cumplimiento de la promesa de Dios.


San Lucas 1, 26-31. "Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús...»"

¿Qué significa Emmanuel? Dios con nosotros.

¿Quién es Madre? La mujer que da a luz a un hijo. 


¿Quién dio a luz al Emmanuel, al Dios con Nosotros? Una mujer llamada María y que es virgen.

Por lo que queda muy claro que María sí es madre de Dios, María es Madre del Emmanuel, María es madre de un Niño que es el “Dios que está con nosotros”, el Emmanuel. Porque ella lo dio a luz, lo amamantó, lo alimentó, lo crio, lo educó. 


Obviamente María no es la Madre de Dios Padre eterno todopoderoso y creador, pero Sí es Madre de Dios Hijo redentor, es decir, ella Sí es madre de Dios en nuestro tiempo, pero no en la eternidad, porque el Verbo que existe desde lo eterno y que es Dios, se hizo carne y habitó entre nosotros, salió de la eternidad para entrar en nuestro tiempo, y María fue la mujer escogida y apartada para traerlo a este mundo.

Tenemos también, en el mismo Evangelio de San Lucas, que María embarazada fue a visitar a una pariente llamada Isabel (Elizabeth en la versión Reina Valera) y ésta, estando llena del Espíritu Santo, la reconoció como la Madre del Señor, la Madre de Dios.


San Lucas 1, 41-43 "Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la MADRE DE MI SEÑOR venga a mí?...»"

Podemos darnos cuenta que, así como Isabel, una persona puede demostrar que está llena del Espíritu Santo, si reconoce a María como Bendita entre las mujeres y como la madre del Señor, la Madre de Dios. Alguien que niega a María como Madre de Dios, simplemente no tiene al Espíritu Santo.

Los primeros cristianos así reconocían a María. San Pablo, en la carta a los Romanos recomienda saludar a María, por todos los favores que ha hecho por ellos.
Romanos 16,6 "Saludad a María, que se ha afanado mucho por vosotros."

Y bíblicamente ¿cuál es la manera de saludar a María?

San Lucas 1,28 «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» 

Es decir, la oración del Ave María, al recitarla, saludamos a María y agradecemos sus favores, y la reconocemos como Madre de Dios.

Existe una evidencia que demuestra que los primeros cristianos hacían caso a esta recomendación de saludar a María y reconocerla como Madre de Dios, en una antigua oración encontrada en un papiro en las proximidades de la antigua ciudad egipcia de Oxirrinco, es una plegaria que continuamos rezando hoy en día, conocida como Sub tuum praesidium.


Bajo tu amparo nos acogemos,
Santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

En latín, el texto es así...

Sub tuum praesidium
confugimus,
Sancta Dei Genitrix.
Nostras deprecationes ne despicias
in necessitatibus nostris,
sed a periculis cunctis
libera nos semper,
Virgo gloriosa et benedicta.

Y la versión en griego clásico, que es precisamente la que se encontró en el papiro. Basta fijarse con detenimiento en la foto del papiro para reconocer las palabras griegas originales:

π τν σν εσπλαγχνίαν,
καταφεύγομεν, Θεοτόκε.
Τς μν κεσίας,
μ παρίδς ν περιστάσει,
λλ κ κινδύνων λύτρωσαι μς,
μόνη γνή, μόνη ελογημένη.

Cabe destacar la presencia del término Theotokos (en este caso, Theotoke, Θεοτόκε), es decir, “Madre de Dios”. 


La oración Sub tuum praesidium es un testimonio entrañable, probablemente el más antiguo y el más importante en torno a la devoción a Santa María. Se trata de un tropario (himno bizantino) que llega hasta nosotros lleno de juventud. Es quizás el texto más antiguo en que se llama Theotokos a la Virgen, e indiscutiblemente es la primera vez que este término aparece en un contexto oracional e invocativo.

Los fieles que, con sencillez, rezan esta oración a la Sancta Dei Genitrix, la Theotokos, la Madre de Dios, porque la han recibido de manos de la Iglesia, son los que están más cerca de lo que transmitieron los primeros cristianos y, por lo tanto, más cerca de Cristo.