viernes, 6 de abril de 2018

Rosario por las Ánimas del Purgatorio

PARA INICIAR EL ROSARIO

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Padre, Creador y Redentor mío, por ser Tú quien eres y porque te amo sobre todas las cosas me pesa en el alma haberte ofendido; propongo firmemente enmendarme, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos en satisfacción de mis pecados; así como te suplico así confío en tu bondad y misericordia infinita que me perdonarás y me darás la gracia para nunca más pecar. Amen.

Creo en Dios padre Todopoderoso, creador del cielo y de la Tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso y desde ahí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la Vida Eterna, Amén. 

Abre Señor mis labios (se hace la señal de la cruz en los labios) para alabar y bendecir tu Santísimo Nombre y el de tu purísima madre María Santísima, limpia nuestros corazones, inflama nuestra voluntad, para que atenta y devotamente recemos la devoción del Santísimo Rosario y que por él merezcamos ser oídos y vistos ante el acatamiento del Padre que contigo vive y reina en la unidad de Espíritu Santo por los siglos de los siglos, Amen.

Se hace el ofrecimiento…

Te lo pedimos Señor y te damos gracias.

MISTERIOS GOZOSOS

Primer Misterio Gozoso: La Encarnación del Hijo de Dios.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este primer misterio en honor a tu encarnación en el vientre de María. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, una profunda humildad, Amén.

Segundo Misterio Gozoso: La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este segundo misterio en honor a la visita de tu Santísima Madre a su prima Santa Isabel y a la Santificación de San Juan Bautista. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, caridad para nuestro prójimo, Amén.

Tercer Misterio Gozoso: El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este tercer misterio en honor a tu nacimiento en el pesebre de Belén. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, desprendimiento de las cosas mundanas, indiferencia a las riquezas y amor a la pobreza, Amén.

Cuarto Misterio Gozoso: La Presentación del Niño Jesús en el Templo.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este cuarto misterio en honor a tu presentación en el Templo y la purificación de María. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, pureza de cuerpo y alma y el espíritu de sacrificio, Amén.

Quinto Misterio Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este quinto misterio en honor al gozo de María al hallarte en el templo. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, el don de una verdadera y fervorosa sabiduría, Amén.

MISTERIOS LUMINOSOS

Primer Misterio Luminoso: El Bautismo de Jesús en el Río Jordán.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este primer misterio en honor a tu Bautismo en el Río Jordán. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, Justicia Divina, Amén.

Segundo Misterio Luminoso: La auto revelación de Jesús en las Bodas de Caná.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este segundo misterio en honor a tu auto revelación en el Milagro de las Bodas de Caná. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, Señales Divinas de tu Gloria, Amén.

Tercer Misterio Luminoso: La Proclamación del Reino de Dios y la Invitación a la Conversión.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este tercer misterio en honor al anuncio de tu Reino. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, glorificación para nuestras almas y el perdón de nuestros pecados, Amén.

Cuarto Misterio Luminoso: La Transfiguración de Nuestro Señor Jesucristo.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este cuarto misterio en honor a tu Gloriosa Transfiguración. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, la guía de nuestras almas por medio de Tu palabra, Amén.

Quinto Misterio Luminoso: La Institución de la Eucaristía.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este quinto misterio en honor a la Institución de la Eucaristía. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, el Pan de Vida en nuestros hogares, Amén.

MISTRIOS DOLOROSOS

Primer Misterio Doloroso: La Agonía de Jesús en el Huerto.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este primer misterio en honor a tu Agonía en el Huerto de los Olivos. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, constricción por nuestros pecados, Amén.

Segundo Misterio Doloroso: La Flagelación de Jesús.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este segundo misterio en honor a los sangrientos azotes que recibiste. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, la gracia para mortificar nuestros sentidos, Amén.

Tercer Misterio Doloroso: La Coronación de Espinas.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este tercer misterio en honor a tu Coronación de Espinas. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, desprecio a las vanidades de este mundo, Amén.

Cuarto Misterio Doloroso: Jesús con la Cruz a cuestas hacia el Monte Calvario.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este cuarto misterio en honor a tu sufrimiento al cargar la Cruz. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, paciencia para soportar y enfrentar nuestros problemas, Amén.

Quinto Misterio Doloroso: La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este quinto misterio en honor a tu crucifixión y tu muerte en el Monte Calvario. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, la conversión de los pecadores y la salvación de las Ánimas del Purgatorio, Amén.

MISTERIOS GLORIOSOS

Primer Misterio Glorioso: La Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este primer misterio en honor a tu Gloriosa Resurrección. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, amor a Dios y fervor en tu servicio, Amén.

Segundo Misterio Glorioso: La admirable Ascensión del Señor a los Cielos.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este segundo misterio en honor a tu triunfante Ascensión. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, un ferviente deseo del Cielo, nuestro verdadero hogar, Amén.

Tercer Misterio Glorioso: La esperada venida del Espíritu Santo.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este tercer misterio en honor al Misterio de Pentecostés. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, la venida del Espíritu Santo a nuestros hogares y a nuestras almas, Amén.

Cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de Nuestra Señora la Virgen María.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este cuarto misterio en honor a la Resurrección y triunfante Asunción de tu Santísima Madre a los Cielos. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, una tierna devoción a tan Benévola Madre y una Santa Muerte, Amén.

Quinto Misterio Glorioso: La Coronación de María Santísima.
Oh Señor mío Jesucristo, te ofrecemos este quinto misterio en honor a la Coronación de tu Santísima Madre. Te pedimos, por las ánimas del purgatorio, por la salud de nuestros familiares y amigos, y por intercesión de tu Santísima Madre, perseverancia en la gracia y una futura Corona de Gloria, Amén.

ORACIONES PARA CADA MISTERIO

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, vénganos tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena de gracia, el Señor está contigo. Bendita entre las mujeres, bendito el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén (10 veces).

Gloria al padre, gloria al hijo, y gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén.

María madre de gracia, madre de misericordia,
en la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora.

En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado,
el corazón amoroso de Jesús Sacramentado.

Madre mía de Guadalupe por tus cuatro apariciones,
humildemente te pedimos remedies todas sus aflicciones.

Que por tu sangre preciosa Señor nos has redimido,
que las perdones te pido por tu pasión dolorosa.

Se pueden agregar algunas jaculatorias para completar los misterios, por ejemplo:
Virgen Santísima del Rosario de Talpa, ruega por ellas y por todos nosotros.
Santísima Virgen del Carmen, ruega por ellas y por nosotros.

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, cubre a las más necesitadas con tu infinita misericordia, Amén.

AL FINALIZAR LOS 5 MISTERIOS

Oh Soberano Santuario Madre del Verbo Eterno; libra Virgen del infierno a por quien rezamos tu Santo Rosario. 

Emperatriz Poderosa de los mortales consuelo, ábrenos virgen el cielo con una muerte dichosa y danos pureza de alma ya que eres tan poderosa

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, vénganos tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a quien nos ofende, no nos dejes caer en tentación, líbranos del mal. Amén.

Dios te Salve María Santísima Poderosísima, hija de Dios Padre, Virgen Purísima, en tus manos encomendamos tu fe para que la aumentes, las ánimas del purgatorio para que las liberes y todas nuestras necesidades para que las remedies, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve María Santísima Poderosísima, madre de Dios Hijo, Virgen Purísima, en tus manos encomendamos nuestra esperanza para que la alientes, las ánimas del purgatorio para que las liberes y todas nuestras necesidades para que las remedies, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

Dios te Salve María Santísima Poderosísima, esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima, en tus manos encomendamos nuestra caridad para que la inflames, las ánimas del purgatorio para que las liberes y todas nuestras necesidades para que las remedies, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por ellas y nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

Dios te Salve María Santísima, Virgen Purísima, templo, trono y sagrario de la Santísima Trinidad, relicario purísimo, Virgen concebida sin la culpa original, Amén.

Dios te salve, reina y madre, madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te Salve, a ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea! Pues Señora y abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre ¡Oh! Clemente, ¡Oh! Piadosa, ¡Oh! Dulce siempre Virgen María, Santa Madre de Dios ruega por nosotros  para que seamos dignos y merecedores de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo, Amén.

De tus purísimos ojos dependen nuestras felicidades, líbralas Virgen Santísima y nunca las desampares.

Señor, ten misericordia de ellas. (Ten piedad de ellas)
Cristo, ten misericordia de ellas.
Señor, ten misericordia de ellas.
Cristo, óyelas
Cristo, escúchalas
Padre Celestial que eres Dios.
Hijo redentor del mundo que eres Dios.
Espíritu Santo que eres Dios.
Santísima Trinidad que eres un solo Dios.

Santa María. (Ruega por ellas)
Santa Madre de Dios.
Santa Virgen de las Vírgenes.
Madre de Jesucristo.
Madre de la Iglesia.
Madre de la Divina gracia.
Madre Purísima.
Madre castísima.
Madre sin mancha.
Madre sin corrupción.
Madre siempre virgen.
Madre inmaculada.
Madre amable.
Madre admirable.
Madre del buen consejo.
Madre del Creador.
Madre del Salvador.
Virgen prudentísima
Virgen venerable.
Virgen laudable.
Virgen digna de alabanza.
Virgen poderosa.
Virgen misericordiosa.
Virgen Clemente.
Virgen fiel.
Espejo de justicia.
Trono de la Sabiduría.
Causa de nuestra alegría.
Vaso espiritual de elección.
Vaso digno de honor.
Vaso de verdadera devoción.
Vaso precioso de la gracia.
Rosa mística.
Torre de David.
Torre de marfil.
Casa de oro.
Arca de la Alianza.
Puerta del Cielo.
Estrella de la Mañana.
Salud de los enfermos.
Refugio de los pecadores.
Consuelo de los afligidos.
Auxilio de los Cristianos.
Reina de los Ángeles.
Reina de los Patriarcas.
Reina de los Profetas.
Reina de los Apóstoles.
Reina de los Mártires
Reina de los confesores.
Reina de las vírgenes.
Reina de todos los Santos.
Reina concebida sin la culpa original.
Reina elevada al cielo.
Reina del Santísimo Rosario.
Reina de las familias.
Reina de la Paz.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
perdónalas Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchalas Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten piedad y misericordia de sus almas.

Bajo tu amparo nos acogemos ¡Oh! Santa Madre de Dios, no desprecies las suplicas que te hacemos por las ánimas del purgatorio y por todas nuestras necesidades, sino antes bien líbranos Virgen Gloriosa y Bendita, Santa Madre de Dios, ruega Señora por ellas y por todos nosotros, para que seamos dignos y merecedores de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo, Amén.

Por estos santos misterios que hemos hecho recuento, te pedimos ¡Oh! María, de la fe santa el aumento, la exaltación de la iglesia, al papa el mejor acierto; que la nación mexicana y tenga unión y buen gobierno; que el gentil conozca a Dios, que el hereje vea sus errores; ellos y los pecadores tengamos arrepentimiento, que los cautivos cristianos sean libres del cautiverio; que goce puerto el navegante; la salud de los enfermos; y que en el purgatorio logren las animas refrigerio. Y que este sano ejercicio tenga aumento tan perfecto, que toda la cristiandad alcancemos por su medio el ir a alabar a Dios y estar en su compañía en el Cielo, Amen.

Señor así como descendiste a sacar las almas de los santos padres; así desciende con tu gran misericordia a sacar las almas de tus siervas y las lleves a descansar a la Gloria de tu resurrección, donde vives y reinas con Dios Padre en unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos, Amén.

Te rogamos, Señor, derrama tu gracia en nuestras almas, para que los que hemos conocido, por el anuncio del Ángel, el misterio de la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su pasión y su cruz, seamos conducidos a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

Sea eternamente bendito el Santísimo Sacramento del Altar y la pura y limpia inmaculada concepción de nuestra Señora la Virgen María.; que es concebida en gracia desde el primer instante de su ser natural para ser Madre de Dios y reina, madre y abogada nuestra, Amén.

Alabado sea el Santísimo, en los cielos y en la tierra y en todo lugar. (Repetir tres veces inclinando la cabeza).

Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Se pueden agregar algunas jaculatorias como las siguientes:

Virgen Santísima del Rosario de Talpa,
ruega por ellas y por todos nosotros.

Santísima Virgen de la Expectación de Zapopan,
ruega por ellas y por nosotros.

Virgen de la Purísima Concepción, Madre del Verbo Divino,
danos tu bendición, llévanos por buen camino.

Padre eterno, yo te ofrezco la preciosísima sangre de tu Divino Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, en unión con las misas celebradas hoy día a través del mundo por todas las benditas ánimas del purgatorio, por todos los pecadores del mundo, por los pecadores en la iglesia universal, por aquellos en propia casa y dentro de mi familia. Amén.

Señor mío Jesucristo, yo te pido me concedas la gracia de salvar un alma por cada latido de mi corazón, unidos a los latidos del tuyo y a los del corazón Inmaculado de tu Santísima Madre. Te lo suplico por tu Preciosa Sangre y tu Divina Misericordia. Amén.

Oh Señora mía, oh Madre mía, yo me ofrezco enteramente a ti, y en prueba de mi  afecto te consagro este día (esta tarde, esta noche) y para siempre mis ojos, mis oídos, mi lengua y mi corazón, en una palabra, todo mi ser; ya que soy todo tuyo, oh Madre de bondad, guárdame y defiéndeme como hijo y posesión tuya. Amén.

Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mí no apartes, ven conmigo a todas partes y solo nunca me dejes. Ya que me proteges tanto como verdadera Madre, haz que me bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.


Santos

Apóstoles
  • San Andrés.
  • San Bartolomé.
  • San Felipe.
  • San Juan.
  • San Judas Tadeo.
  • San Mateo.
  • San Matías.
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  • San Pedro.
  • San Simón.
  • Santiago el Mayor.
  • Santiago el Menor. 
  • Santo Tomás.
  • Judas Iscariote.
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Mujeres Santas y Beatas

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Artículos sobre la Santísima Virgen María

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Devociones conocidas

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Jesucristo

  • Buen Pastor.
  • Cristo Rey.
  • Sagrado Corazón de Jesús.
  • Señor Grande de Ameca.
  • Señor de la Clemencia.
  • Señor de la Misericordia.

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Oraciones al Niño Jesús

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Rosarios
Coronillas


Artículos católicos



Novenas

Novenas al Niño Jesús


domingo, 1 de octubre de 2017

Seguir la Voluntad de Dios

Al recitar el Padre Nuestro decimos "hágase tu voluntad tanto en la Tierra como en el Cielo", esto implica al mismo tiempo el propio deseo de que así ocurra y el compromiso de hacer lo que Dios nos pide que hagamos y como Él quiere que hagamos, no como nosotros queremos o a nuestra conveniencia.

Pero cuántas veces hemos cuestionado la voluntad de Dios, porque no se acomoda en ese momento a nuestras expectativas, sino que parece que nos da la contraria o se sale de nuestros planes, sin tomar en centa que Dios no se equivoca y que sin duda lo que tiene para nosotros es y será mucho mejor aunque no de manera inmediata. Por lo anterior es que se suelen desobedecer sus mandatos y caemos en libertinaje y terminamos haciendo "lo que nos conviene" por encima de "lo que es correcto", aunque de inmediato nos parece una solución adecuada o creemos que hemos tomado la decisión correcta, en un plazo de tiempo nos damos cuenta de que no fue así, y que aquel mandato, aquella oportunidad, aquella solución que ignoramos era en realidad mucho mejor.

Cuando logramos enteder este punto y aceptemos que la voluntad de Dios es "lo que más nos conviene" habremos llegado a la conversión, y mientras avanzamos ese camino de ocnversión, nuestro Señor mueve nuestros corazones.

Dios siempre es justo, aún cuando cuestionemos su voluntad, debemos aceptarla y obedecerla, para que disfrutemos posteriormente de los resultados que esto tendrá en nuestra vida, pues bien se dice que el camino fácil no siempre es el correcto, y a veces Dios nos exige que sigamos por el camino difícil, es su voluntad, y al cruzar por ese camino difícil, habremos aprendido algo nuevo, habremos ganado experiencias y habilidades que tal vez desconocíamos y que ahora serán de utilidad en proyectos futuros.

A veces nos gana la humanidad y nos guiamos en el camino fácil, la salida más rápida, y retrocedemos en el camino de la perfección. En nuestro andar por la vida nos encontraremos con gran número de distracciones, pero la Palabra de Dios siempre estrá ahí para ser nuestra guía, nos corresponde a nosotros saber escucharla y seguirla.

Conocemos bien cuál era el proceder de Jesús, hablaba con Dios Padre todo el tiempo, hacía manifestar el Reino de los Cielos, sanaba dolencias y expulsaba malos espíritus, y su obra nunca va a detenerse porque es ayer, hoy y siempre.

Le pedimos a Dios que descubra su camino de vida, porque es único, recto y bondadoso, y con su auxilio siempre podremos vencer los obstáculos, siempre podremor realizar proyectos y planes, siempre podremos hacer el bien, siempre podremos todo aquello que de estar solos sería imposible.

Ezequiel 18; 25-28.
Salmo 25 (24); 4-9 Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Filipenses 2; 1-11.
Mateo 21; 28-32.


domingo, 24 de septiembre de 2017

Los últimos serán los primeros

Escuchamos decir "Busquen al Señor", es una invitación a encontrarnos con Él siempre, pero en especial los domingos es cuando nos congregamos y nos alimentamos de su palabra.

En una parábola Jesús nos expone el Reino como una viña cuyo propietario busca y llama a diferentes horas, de manera insistente, buscando al necesitado para que trabaje sus tierras a cambio de un Denario, algunos, los que llegaron primero, cumplen una jornada de trabajo competa, mientras que otros, los últimos en llegar, apenas trabajan unas horas, pero al final todos reciben el mismo pago, causando la molestia de los primeros. Sin embargo el propietario aclara que no ha cometido injustcia pues les ha pagado lo que ha prometido. Y Jesús finaliza diciendo "Los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros".

Jesús nos invita a cambiar de mentalidad, cambiar nuestra actitud, dejar de vivir haciendo cáclculos y tanteos, crecer en generosidad y trabajar por su reino, pues vivimos en una sociedad llena de cálculos, en un mundo social acostumbrado a medir, donde todo cuesta, nada es gratis, todo se vende o se compra, pero no se da.

El Reino de Dios no es una casa, no es un lugar, sino que es Dios mismo, el Reino es Dios, alguien que nos llama a estar con Él, a vivir con Él, a trabajar unidos por Él, para construir un mundo mejor, donde todos estemos por igual, no unos adelante de otros. Dios es el propietario de esa viña a la que llamamos su Reino y todos somos llamados para trabajar en ella, y al final, recibimos el mismo pago, sin importar quién halla estado primero.

En el Reino está presente la Justicia y la Misericordia de Dios, siempre y eternamente, así como en la parábola hubo justicia al respetar el pago acordado y misericordia al dar trabajo a quien lo necesitaba, pues Dios nos entrega su amor a todos por igual, sin importar quién halla llegado primero, pues este Reino no es una competencia para ver quién llega primero, es servicio, apertura, solidaridad con todos, comunidad y confianza.

Y ése es el camino que todos estamos llamados a hacer, equilibrar la Justicia y la Misericordia; somos invitados a vivir el Reino de los Cielos aquí y ahora, a construirlo, a consolidarlo, en nosotros mismos y en familia, siendo respetuosos, responsables, y así encontrar nuestro "Denario" al terminar nuestras labores al final el día, nuestra recompensa que es la presencia de Dios.

Sin embargo, a veces vemos mal que todos recibamos el mismo bien. Pero debemos tener en cuenta que Dios es bueno y misericordioso con todos por igual, sin distinciones, su amor es infinito y eterno. Nosotros somos el reflejo de Dios y debemos transmitir su paz, debemos reflexionar la Bondad del Señor pues somos reflejo de ella.

Pidamos al Señor que nos de un corazón compasivo y misericordioso para vivir su reino aquí y ahora.

Isaías 55; 6-9.
Salmo 145 (144); 1-3, 8-9, 17-18. Bendeciré al Señor eternamente.
Filipenses 1; 20-24, 27.
Mateo 20;1-16.


sábado, 23 de septiembre de 2017

Tipos de Católico

Existen 4 tipos de Católicos.
  1. Católico de Ocasión: Sólo asiste en ocasiones a la iglesia, ¿Cuándo? Generalmente (y de manera exclusiva) a los Bautizos, Primeras Comuniones, XV años, Bodas, etc.
  2. Católico de Cumplimiento: La palabra cumplimiento se compone de 2 palabras: Cumplo y Miento, y estos católicos obedecen esa forma de pensar, primero Cumplo y Después miento, cumple con ir a la iglesia, pero una vez que sale de ahí miente, se miente a sí mismo y le miente a Dios, pues el mensaje que Dios le dio por medio de su palabra, ahí se queda, dentro de la iglesia y continúa cometiendo los mismos errores.
  3. Católico de la Basura: En lugar de anima, desaniman; avientan su basura a otros (sus penas, sus enojos, sus tristezas, sus frustraciones, se desquitan con otros).
  4. Católico Comprometido: Sienten un compromiso real de asistir a la iglesia, se sienten identificados con ella y llegan con la intención de escuchar la palabra de Dios y recibir el mensaje que les da para mejorar sus vidas.


domingo, 17 de septiembre de 2017

Perdonar de Corazón

Creer en Nuestro Señor Jesucristo o no creer, no depende de eso su existencia y poder, pues Él es el Señor, creamos o no, Él es Él, y nos hace libres en nuestra vida de tomar decisiones y creer, pues una vez muertos dejaremos de ser libres.

Nosotros somos del Señor, para Él vivimos y para Él morimos, Él decidió que yo existiera, es un plan que yo debo cumplir, soy de Dios, por Él vine y a Él volveré. Debo tener sentido de pertenencia, si yo sé que le pertenezco debo de preocuparme por estar con Él siempre, pues Dios respetará nuestros actos y obras, de eso dependerá nuestra salvación o condenación.

El perdón es un don divino, viene de Dios, pues Él perdona nuestras faltas. Para nosotros es difícil perdonar, pues al recordar una ofensa sentimos molestias y rencores, sin embargo, Dios nos pide que practiquemos ese don de perdonar que nos ha concedido, perdonar de corazón, no guardar rencores ni resentimientos que sólo nos lastiman;  debemos perdonar sin poner condiciones, pues al hacerlo (al poner peros) ya no somos libres, pues no hemos perdonado de coraz'n y eso no nos libera del resentimiento. Al perdonar de corazón ganaremos nuestro lugar en el paraíso.

Siempre surgirán dudas y dificultades, pero el Señor nos anima a seguir, incluso Pedro tuvo sus dudas y Jesús siempreestuvo ahí para levantarlo y no dejarlo caer, de igualmanera no nos dejará caer a nosotros, pero depende de nosotros si permitimos esa ayuda que Jesús nos ofrece, y una manera de aceptar esa ayuda es perdonar a otros y dejar que la paz entre en nuestras vidas, alejando rencores y molestias, así evitamos caer.

Cuando llevamos a cuestas una deuda y no la saldamos, no sólo me afectará a mí, sino que también arrastraré a mi gente y les provocaré daño, pues por la culpa de uno solo se puede lastimar a la familia y a los cercanos, aunque esto sea injusto. Una deuda era de toda la familia, no de un solo individuo. Aprendamos a ser cuidadosos y no endeudarnos, e igualmente aprendamos a perdonar a aquellos que se han endeudado con nosotros o nos han ofendido.

El criterio de Dios siempre será más fuerte que el nuestro, su misericordia que es infinita, y es lo que debemos tener presente en nuestro corazón, llevar nuestras miserias y pecados al corazón de Jesús, poner todo en Él y experimentar su perdón, su misericordia; una de las más bellas experincias que podemos gozar, que es sentirnos libres de culpas. Después de experimentar el perdón, debemos evitar caer nuevamente en errores, evitar rencores, guardar odios.


Dios perdona siempre, el hombre sólo en ocasiones. Jesús nos invita a pedirnos perdón en familia, entre hermanos, entre padres e hijos.

La vida se alimenta del perdón y el rencor se vuelve enfermedad.

Jesús nos alimenta y da sentido a nuestras vidas, dejémonos instruir por Jesús, acerquémonos a Él para ir cambiando (como Pedro lo hacía), para que nos instruya. Permitamos que el Espíritu Santo, que mora en nosotros, nos de la gracia de ser capaces de perdonar de corazón a quienes me ofenden.

Ante nuestro Señor decimos "Perdóname Señor, y tmbién enséñame a perdonar de corazón a quienes me ofenden para vivir libre. Amén."

Sirácide (Eclesiástico) 27; 33-28, 9.
Salmo 103 (102); 1-4, 9-13. El Señor es compasivo y misericordioso.
Romanos 14; 7-9.
Mateo 18; 21-35.


domingo, 3 de septiembre de 2017

Obediencia

Jesús soportó las burlas en aquellos que lo despreciaban cuando anunciaba el Reino de los Cielos, y en ocasiones nosotros, al comunicar su palabra, también hemos de sufrir burlas y humillaciones de incrédulos, de ciegos de corazón, pero Jesús, lleno de amor siguió adelante con su misión, y también nos invita a seguir adelante con la nuestra, a no desistir, nunca rendirnos en este caminar cristiano.

Los apóstoles no hacían caso de estas burlas, pues ellos querían seguir junto con Jesús, nosotros debemos alejar nuestra atención de las humillaciones y centrarnos en nuestra tarea de llevar la Palabra de Dios a nuestros semejantes.

Nosotros admiramos a Jesús, admiramos la gloria y el poder de Dios, y es por eso que clamamos "Tenemos sed de Tí". Jesús nos conoce y sabe hasta dónde podemos llegar, por eso hay que armarnos de valor, de fuerza, de fe y cargar nuestra cruz de cada día.

Seamos ofrenda viva, busquemos la perfección acercándonos a Dios y obedeciendo su voluntad, practiquemos obras de misericordia.

Jeremías 20; 7-9.
Salmo 63 (62); 2-9 Señor, mi alma tiene sed de ti.
Romanos 12; 1-2.
Mateo 16; 21-27.


sábado, 2 de septiembre de 2017

'La fuerza del Espíritu Santo

Nosotros, el Pueblo de Dios, hemos de encomendarnos a la fuerza del Espíritu Santo, lo cual es una motivación para llenarnos de fortaleza y seguir poniendo nuestro empeño cada día, ya que el Espíritu Santo es el amor del Padre y del Hijo.

Cada uno de nosotros podemos servir al Señor de maner distinta, dependiendo de las capacidades que poseemos, pues Él puso en cada uno un don diferente, específico, especial, para que lo aprovechemos para el bien, para servir, y qué mejor manera que emplearlo para comunicar la Palabra de Dios.

Es verdad que tenemos altibajos, momentos difíciles, pero Dios siempre estará ahí para recordarnos y decirnos "Yo te escogí", nos ofrece su amistad y nos llena de fortaleza para sobreponernos ante cuaquier dificultad y seguir adelante con nuestros proyectos.


domingo, 13 de agosto de 2017

No teman, Soy yo.

Así como la barca se encontraba zarandeada por los fuertes vientos, así nosotros, la iglesia, el pueblo, en ocasiones somos zarandeados (atacados) por los vientos del maligno; y así como Jesús caminó sobre las aguas para encontrarse con sus discípulos entre la fe y el temor, así camina sobre el inmenso mar de nuestros problemas para encontrarse frente a nosotros y decirnos "no teman, soy yo".

El Señor nos invita a darle nuestros temores y miedos, nuestros problemas y dolores, como la muerte, la enfermedad, las culpas, etc., y nos dice "no teman, soy yo"; nos invita a confiar plenamente en Él.

Dios se manifista de muchas maneras, en el silencio, en la paz, en cada amanecer y anochecer, en cada momento en que hacemos oración viene a nosotros y nos repite nuevamente "no teman, soy yo".

Sin embargo, esos temores que tanto nos aquejan, esas culpas que nos tienen intranquilos, las tempestades que nos azotan, cada problema que llevamos arrastrando, muchas veces nosotros mismos lo provocamos. Pedro, al encontrarse en aquella barca azotada por el viento, tiene temor, pero también fe en Jesús cuando lo invta a caminar con Él sobre las aguas, pero esta fe no es muy fuerte en ese momento, a Pedro le entra la duda y desvía su mirada, comienza a hundirse y desesperado le pide a Jesús que lo salve, y el Señor, bondadoso y lleno de amor le extiende su mano para salvarlo y le dice "Hombre de poca fe, ¿Por qué dudaste?", a pesar de que Jesús le daba su mano, Pedro provocó su hundimiento al dudar, y eso mismo es lo que nos sucede a nosotros cuando enfrentamos las tempestades, olvidamos que hay Alguien que nos tiende su mano para ayudarnos, entramos en duda y el problema nos consume.

Aprendamos entonces a confiar en nuestro Seños, a dejarle nuestras culpas, nuestros problemas, nuestras quejas, que Él simplemente nos dice "no teman, soy yo" y sin duda esas tormentas desaparecerán una vez que nuestra fe esté puesta en Él.

Señor, te pedimos, arrodillados y arrepentidos, que extiendas tu mano hacia nosotros, nos tomes, nos sujetes y no nos sueltes, pues al caminar junto contigo nuestras tormentas han de desaparecer y no habrá viento alguno que pueda derribarnos. Amén.

Reyes 19; 9, 11-13.
Salmo 85 (84); 8-14 Muéstranos Señor tu misericordia.
Romanos 9; 1-5.
Mateo 14; 22-33.


sábado, 29 de julio de 2017

El camino hacia el Reino de Dios

El univrso es todo lo que existe, lo que vemos, lo que oímos, lo que sentimos, lo que vivimos, lo que está arriba (el cosmos, el cielo) y también lo que está abajo (nuestro mundo). Dios es el rey del universo, ese mismo rey que desde su omnipotencia y grandeza vino a nuestro mundo tan débil como un hombre para salvarnos, a darnos a conocer su reino. Se dice que cuado Jesús vino al mundo, vino a la mitad del tiempo; cuando los apóstoles le preguntaron cuándo es el fin del mundo, Él les respondió "No me toca a mí decidirlo, sino al Padre; lo que me toca a mí es invitarlos al reino".

El hombre descubre al mundo y al cosmos a su propia manera, sin embargo, querer descubrir el Reino de Dios a nuestra manera no es posible, pues para descubrirlo sólo existe una forma, siguiendo el camino que Jesús nos ha mostrado; Él mismo es el camino, es decir, el camino hacia el Reino vino a encarnarse para ser hombre entre nosotros, a sufrir nuestras mismas debilidades y padecimientos, y al mismo tiempo tener poder sobre ellos y sobre nosotros, pues tiene dos naturalezas al mismo tiempo, es Hombre y es Dios.

Jesús vino a vivir nuestro tiempo y señalarnos cuál es el camino haca el Reino de Dios, pero depende de cada uno de nosotros la manera en que recorreremos ese camino, ya que al hacerlo, podemos cometer errores, no podemos regresar el tiempo, pero podemos aprender de esos errores y tratar de corregir para mejorar y cruzar ese camino de una manera más correcta, más cercana a la manera en que Jesús espera de nosotros.

Ser católico es profesar la Fe de Cristo (credo); un cristiano es aquel que deja todo por seguir a Cristo, por seguir ese camino que nos ha señalado hacia el Reino de Dios, un reino de "Paz, Amor, Justicia y Verdad". Por lo tanto, debemos instituir el Reino de Dios desde nosotros mismos, desde nuestra familia, desde nuestra casa, buscar acercarnos a Dios, intentar identificarnos con Él; y las herramientas principales para lograrlo son "Oración y Fe"; eso es lo que se necesita para forjar ese reino en nuestras vidas, orar con gran devoción, pues Dios escucha más la voz del corazón que la voz de los labios, y tener plena fe en que Él nos escucha y también nos habla.

La oración y la Fe nos guiarán hacia la Paz, la Justicia, el Amor y la Verdad, es decir, al Reino de Dios, que es un tesoro valioso para todo aquel que sea capaz de valorarlo, para los humildes de corazón; y nosotros lo debemos descubrir; si no logramos descubrirlo, es porque hemos buscado el tesoro equivocado o porque lo hemos buscado de la manera incorrecta, pues el Reino de Dios es para todos y hay que saber cómo buscarlo, empezando por buscar dentro de nosotros mismos, dentro de nuestro corazón, de nuestras vidas; debemos pedirle al Señor que nos llene de ese Amos, de esa Verdad, de esa Justicia y esa Verdad, y todo aquello que necesitamos en nuestra vida para acercarnos a Él y renunciar a todo aquello que nos aleje; una vez ue hayamos encontrado ese tesoro, no debemos guardarlo para nosotros mismos, sino que debe ser compartido y permitir que otros los descubran y lo gocen como nosotros lo hemos logrado.

Jesús duró 3 años de vida pública, llenando a su pueblo de sabiduría y predicando lo que conocemos como Evangelio, la buena noticia del Reino de Dios, es lo que Jesús nos dice, y de todo esto, sólo se escribió lo escencial, pues hay cosas que aún no se han revelado.

Cuando Dios le dio a Moisés las tablas con los Mandamientos, esas leyes quedaron implementadas para que nosotros, su pueblo, las practiquemos.

Jesús habló en parábolas para que los oyentes supieran exactamente qué quería decir y no se hicieran interpretaciones personales.

Por lo tanto, eso es lo que debemos hacer para llegar al Reino de Dios y descubrir el tesoro de Amor, Verdad, Justicia y Paz:
  1. Seguir a Cristo, seguir sus pasos, sus enseñanzas, pues Él es el camino.
  2. Cumplir los mandamientos.
  3. Orar y tener fe.
  4. Llevar la noticia hacia otros.
Éxodo 24; 3-8.
Salmo 49 Ofrécele al Señor tu gratitud.
Juan 11; 19-27.


domingo, 10 de mayo de 2015

Ámense los unos a los otros

Estamos a un paso de celebrar la ascención; en presencia de sus apóstoles, el Señor asciende al cielo dejando un mandato: 

"Ámense los unos a los otros"

Somos nosotros mismos considerados como Amigos de Jesús, para poder sentirnos así debemos entender y obedecer su palabra, vivir de acuerdo a lo que nos manda.

Cuando muere una persona querida, por ejemplo nuestra madre, sentimos un vacío muy grande, creemos que el mundo se acaba y que no podremos enfrentar nuestros problemas igual que antes, pues ese apoyo que teníamos se ha ido; sin embargo, pasando el teimpo comenzamos a valorar las enseñanzas de esa persona y cumplimos con sus deseos en vida y actuamos conforme esa persona nos enseñó o de acuerdo a la forma en que él o ella lo hubiera hecho, pues aún después de la partida, sus palabras y enseñanzas siguen presente en nuestras vidas.

Lo mismo ocurre con las enseñanzas de Jesús, y con los apóstoles después de su muerte para llegar a comprender las palabras y las acciones que su maestro les mostró. Jesús ha muerto por nosotros y nos dejó un gran legado de enseñanzas que debemos apreciar y seguir, todo se resume en una frase: Ámense los unos a los otros.

Nosotros somos amigos de Jesús y eso nos convierte en Cristianos.

Hechos 25-26, 34-35, 44-48.
I Juan 4: 7-10.
Juan 15: 9-17.
Salmo 97: El Señor ha revelado a las naciones la salvación, Aleluya.
Juan 14:23 El que me ama guardará mi palabra (dice el Señor) y mi Padre lo amará, y vendremos a él.


domingo, 26 de abril de 2015

Yo soy el Buen Pastor

No sólo nos llamamos Hijos de Dios, sino que lo somos y debemos sentirnos como tales, como verdaderos Hijos de Dios, pues Él nos ama y la prueba de ello es que estamos aquí, leyendo, escribiendo, hablando, es decir, estamos vivos, y listos a escuchar su palabra.

Por sus heridas en la cruz fuimos sanados, fuimos curados, y con su sangre nos dará descanso de heridas, Él ya pagó por todas nuetras culpas.

Jesús es la figura del Buen Pastor.

Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí [Juan 10:14].

¿Por qué un pastor nunca deja solo a su rebaño?

La función de un pastor es el cuidado de sus animalitos para que no se pierdan, y un buen pastor no es aquel que solamente hace su trabajo, sino que es aquel que lo hace bien, con amor y dedicación, sabe dónde están sus animales, y si alguno de ellos brama en auxilio, el pastor sabe donde está y va a ayudarlo. Sin embargo, si el animalito no brama, el pastor no sabrá dónde encontrarlo.

Del mismo modo, Jesús, como nuestro buen pastor, es quien nos cuida, ve por nosotros, nos alimenta con su sangre y su carne cuando tenemos "hambre espiritual", pues quien lo consume tendrá la Vida Eterna.

Cuando pasamos por momentos difíciles, si nos sentimos agobiados, sedientos, frustrados, cansados, fastidiados, Jesús nos dice "Vengan a mi los que estén cansados y encontrarán descanso [Mateo 11:28], si alguno tiene sed, que venga a mi y beba [Juan 7:37], porque yo he de satisfacer el alma cansada y he de saciartoda alma atribulada [Jeremías 31:25]."

Al sentirnos afligidos debemos llamar al Señor, como la oveja brama al pastor, para que venga en nuestro auxilio.

Jesús es nuestro Buen Pastor, pero, a diferencia de cualquier otro buen pastor, que si uno de sus animales no brama no sabe dónde está; Jesús sí sabe dónde estamos y qué nos sucede aún cuando no lo llamemos, y Él nos dice "Estoy en la puerta y llamo, si alguno escucha mi voz y abre, entonces entraré y cenaré con él, y él cenará conmigo [Apocalipsis 3:20]. Más si no abre, aquí esperaré afuera."

Abramos la puerta de nuestro corazón a los llamados del Señor, para que así se hagan obras en nuestras vidas.

Hechos 4: 28.
Salmo 117 La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Aleluya.
1 Juan 3: 1-2.
Juan 10: 11-18.


domingo, 5 de abril de 2015

Resurrección es glorificación

Es tiempo de Resurrección y éste domingo, donde Jesús ha resucitado, es el más importante de cada año, no existe otro igual, pues es el tiempo cuando recordamos lo que esperamos hacia el futuro: 

El día en que seremos glorificados por la gracia de Dios.

La Resurrección es Glorificación, plenitud de vida, estar junto a Dios; y Jesús nos dice que nosotros, así como él, también podemos resucitar y ser glorificados. Jesús nos quiere irradiar con su luz para sacarnos del sepulcro de oscuridad y alcanzar la resurrección. 

Más de una vez hemos comido el cuerpo y bebido la Sangre de Cristo, y hemos presenciado a un Jesús vivo que nos da ese toque de alegría al enterarnos que ha vencido a la muerte y resucitó.

Pero ¿qué hacer para tener a Jesús Resucitado en nuestras vidas?

Debemos permitir que se manifieste en nosotros mismos y hacia los demás a través de la oración, las buenas acciones, la ayuda al prójimo, al necesitado, a la familia; y tener siempre confianza a plenitud en Él.

Es el Triunfo del Señor y debemos poner nuestra fe en Cristo Resucitado, glorificando a nuestro Dios para así se nosotros mismos también glorificados.

Creer en la Resurrección es creer en la llegada del Reino proclamado por Jesús, es pensar en que es posible creer que podemos hacer todo nuevamente, creer en el triunfo de la vida sobre la muerte.

Permitamos seguir ese camino de Resurrección se nos ha mostrado, glorificando al Señor Jesús de los vivos, pues por Él estamos llamados hacia una Vida Eterna.

Hechos 10: 34a, 37-43.
Colosenses 3: 1-4.
Juan 20: 1-9.
Romanos 6: 3-11.
Lucas 24: 1-12.
Salmo 117:1-2, 16ab-17, 22-23. Éste es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo.


domingo, 22 de marzo de 2015

El grano de trigo

Se acerca Semana Santa y es tiempo de reflexionar acerca de aquello que Dios tiene para nosotros, una alianza donde Él es nuestro Dios y nostros su pueblo; esta alianza está pactada con la propia Sangre de Jesucristo, al morir por nuestra causa en la cruz.

Gracias a esonuestras deudas fueron saldadas y nuestras culpas limpiadas, Dios nos entregó a su Hijo para que todo aquel que crea en Él no muera, más bien alcance la Vida Eterna.

Cada uno de nosotros representa un grano de trigo sembrado en esta tierra, con la misión de rendir frutos y para lo cual debemos sacrificarnos, pero ¿Cómo?
  • Renunciando a la tentación y alejándonos del pecado.
  • Renunciando a las cosas de este mundo, a las posesiones materiales.
  • Sacrificarse el padre por sus hijos.
  • Abrir un espacio en nuestra vida para Dios.
  • Cumplir con lo que Dios nos pide.
  • Enfrentar toda prueba y declarar toda victoria en nombre de Jesús.
Es tiempo de escuchar, mirar, contemplar a Jesús, acoger sus palabras y recordar sus enseñanzas.

Mateo 11: 1-10.
Isaías 50: 4-7.
Filipenses 2: 6-11.
Marcos 15: 1-39.
Salmo 21: 8-9, 17-18a, 19-20, 23-24. Dios mío, Diós mío, ¿Por aué me has abandonado?

domingo, 1 de febrero de 2015

Liberación

Jesús realiza la liberación de un hombre poseído por un espíritu inmundo al decir "Cállate,  sal de él", después de que este hombre cuestionó sus enseñanzas alpreguntarle "¿Qué quieres con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres: El Santo de Dios". [Macos 1: 24-26]; en lo que se conoce hoy como exsorcismo.

En aquel tiempo se consideraba que estar enfermo o poseído era signo de una vida en pecado; Jesús lanza una orden con su voz para expulsar a ese espíritu inmundo y liberar a ese hombre del pecado. Su voz es una acción liberadora, aquel que la escucha y le permite entrar al interior de su vida será liberado y vivirá en presencia del Señor.

Podemos vivir cautivos en el pecado, caer una y otra vez en la misma acción, reincidimos, y para salir de esta situación debemos permitir que la voz liberadora de Jesús llegue a nosotros, con un corazón arrepentido aue anhela la Gracia del Señor, y así transformarnos.

Pidamos al Señor la capacidad de escuchar la voz de Jesús que nos libera, nos ama y nos salva.

Dios Padre Misericordioso que enviaste a tu hijo al mundo para nuestra salvación, absuélvenos de todo pecado. Amén.

Mateo 4: 16 El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande, a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló.
Salmo 94.
Deuteronomio 18: 15-20.
I Corintios 7: 32-35.
Marcos 1: 21-28.